V. Dios mío, ven en mi auxilio. R. Señor date prisa en socorrerme.


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1 2 de octubre de 2015, viernes de la semana XXVI del Tiempo Ordinario. Santos Ángeles custodios. (Memoria). Oración de la mañana (laudes) V. Dios mío, ven en mi auxilio. R. Señor date prisa en socorrerme. HIMNO Ángel santo de la guarda, compañero de mi vida, tú que nunca me abandonas, ni de noche ni de día. Aunque espíritu invisible, sé que te hallas a mi lado, escuchas mis oraciones y cuentas todos mis pasos. En las sombras de la noche, me defiendes del demonio, tendiendo sobre mi pecho tus alas de nácar y oro. Ángel de Dios, que yo escuche tu mensaje y que lo siga, que vaya siempre contigo hacia Dios, que me lo envía. Testigo de lo invisible, presencia del cielo amiga, gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía. En presencia de los ángeles, suba al cielo nuestro canto: gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. Amén. Antífona 1: El Señor enviará su ángel contigo y dirigirá tu camino. SALMO 62: El alma sedienta de Dios Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo; mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene. Antífona 1: El Señor enviará su ángel contigo y dirigirá tu camino. Antífona 2: Bendito sea Dios, que envió un ángel a salvar a sus siervos que confiaron en él. CÁNTICO: Toda la creación alabe al Señor Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor, Ángeles del Señor, bendecid al Señor; cielos, bendecid al Señor. Aguas del espacio bendecid al Señor; ejércitos del Señor, bendecid al Señor; Sol y luna, bendecid al Señor; astros del cielo, bendecid al Señor; Lluvia y rocío, bendecid al Señor; vientos todos, bendecid al Señor; Fuego y calor, bendecid al Señor; fríos y heladas, bendecid al Señor; Rocíos y nevadas, bendecid al Señor; témpanos y hielos, bendecid al Señor; Escarchas y nieves, bendecid al Señor; noche y día, bendecid al Señor; Luz y tinieblas, bendecid al Señor; rayos y nubes, bendecid al Señor; Bendiga la tierra al Señor, ensálcelo con himnos por los siglos. Montes y cumbres, bendecid al Señor; cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor. Manantiales, bendecid al Señor; mares y ríos, bendecid al Señor; Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. 1 de 5 Cetáceos y peces, bendecid al Señor; aves del cielo, bendecid al Señor; Fieras y ganados, bendecid al Señor;

2 Hijos de los hombres, bendecid al Señor; bendiga Israel al Señor. Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; siervos del Señor, bendecid al Señor; Almas y espíritus justos, bendecid al Señor; santos y humildes de corazón, bendecid al Señor; Ananías, Azarías y Misael, bendecid al Señor; Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ensalcémoslo con himnos por los siglos. Bendito el señor en la bóveda del cielo, alabado y glorioso y ensalzado por los siglos. Antífona 2: Bendito sea Dios, que envió un ángel a salvar a sus siervos que confiaron en él. Antífona 3: Ángeles, y todos sus ejércitos, alabad al Señor. SALMO 149: Alegría de los santos Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su Rey. Alabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y cítaras; porque el Señor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes. Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas: con vítores a Dios en la boca y espadas de dos filos en las manos: para tomar venganza de los pueblos y aplicar el castigo a las naciones, sujetando a los reyes con argollas, a los nobles con esposas de hierro. Ejecutar la sentencia dictada es un honor para todos sus fieles. RESPONSORIO BREVE V. Delante de los ángeles tañeré para ti, Dios mío. R. Delante de los ángeles tañeré para ti, Dios mío. V. Daré gracias a tu nombre. R. Tañeré para ti, Dios mío. V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. R. Delante de los ángeles tañeré para ti, Dios mío. Antífona Benedictus: Todos ellos son espíritus en servicio activo, que se envían en ayuda de los que han de heredar la salvación. CÁNTICO DE ZACARÍAS Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abraham. Para concedernos que libres de temor, arrancados de la mano de nuestros enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días. Y a ti, niño, te llamaran Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas, y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz. Antífona Benedictus: Todos ellos son espíritus en servicio activo, que se envían en ayuda de los que han de heredar la salvación. Antífona 3: Ángeles, y todos sus ejércitos, alabad al Señor. LECTURA BREVE: (Ex 23, 20-21a) Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado. Respétalo y obedécelo. 2 de 5 PRECES Confesemos, queridos hermanos, al Señor, a quien asisten millares de ángeles, y pidámosle que esos ministros gloriosos nos ayuden en el peregrinar de nuestra vida: Bendecid al Señor, ángeles suyos. Oh Dios, que a tus ángeles has dado órdenes para que nos guarden en nuestros caminos, condúcenos hoy sin tropiezo por tus sendas. Padre, cuyo rostro están siempre viendo nuestros ángeles en el cielo,

3 haz que busquemos continuamente tu rostro. Oh Dios, cuyos hijos serán como ángeles del cielo, danos la castidad del corazón y del cuerpo. Oh Dios, envía a Miguel, príncipe supremo, en auxilio de tu pueblo, a fin de que lo defienda en las batallas contra Satanás y sus ángeles. Se pueden añadir algunas intenciones libres. PADRE NUESTRO ORACIÓN: Oh Dios, que en tu providencia amorosa te has dignado enviar para nuestra custodia a tus santos ángeles, concédenos, atento a nuestras súplicas, vernos siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. 2 de octubre de 2015, viernes de la semana XXVI del Tiempo Ordinario. Santos Ángeles custodios. (Memoria). Oración de la tarde (vísperas) V. Dios mío, ven en mi auxilio. R. Señor date prisa en socorrerme. HIMNO Ángel santo de la guarda, compañero de mi vida, tú que nunca me abandonas, ni de noche ni de día. Aunque espíritu invisible, sé que te hallas a mi lado, escuchas mis oraciones y cuentas todos mis pasos. En las sombras de la noche, me defiendes del demonio, tendiendo sobre mi pecho tus alas de nácar y oro. Ángel de Dios, que yo escuche tu mensaje y que lo siga, que vaya siempre contigo hacia Dios, que me lo envía. Testigo de lo invisible, presencia del cielo amiga, gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía. gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. Amén. Antífona 1: El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. SALMO 33: El Señor, salvación de los justos Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre. Yo consulté al Señor, y me respondió, me libró de todas mis ansias. Contempladlo, y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará. Si el afligido invoca al Señor, El lo escucha y lo salva de sus angustias. El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. Gustad y ved que bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a El. Todos sus santos, temed al Señor, porque nada les falta a los que le temen; los ricos empobrecen y pasan hambre, los que buscan al Señor no carecen de nada. Antífona 1: El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. Antífona 2: Vive el Señor, que su ángel me ha guardado. SALMO 33: (continuación) Venid, hijos, escuchadme: os instruiré en el temor del Señor; Hay alguien que ame la vida y desee días de prosperidad? Guarda tu lengua del mal, tus labios de la falsedad; apártate del mal, obra el bien, busca la paz y corre tras ella. En presencia de los ángeles, suba al cielo nuestro canto: 3 de 5 Los ojos del Señor miran a los justos, sus oídos escuchan sus gritos;

4 pero el Señor se enfrenta con los malhechores, para borrar de la tierra su memoria. Cuando uno grita, el Señor lo escucha y lo libra de sus angustias; el Señor está cerca de los atribulados, salva a los abatidos. Aunque el justo sufra muchos males, de todos lo libra el Señor; Él cuida de todos sus huesos, y ni uno sólo se quebrará. La maldad da muerte al malvado, los que odian al justo serán castigados. El Señor redime a sus siervos, no será castigado quien se acoge a Él. Antífona 2: Vive el Señor, que su ángel me ha guardado. Antífona 3: Bendecid a Dios y proclamad ante todos los vivientes los beneficios que os ha hecho. CÁNTICO Gracias te damos, Señor Dios omnipotente, el que eres y el que eras, porque has asumido el gran poder y comenzaste a reinar. Se encolerizaron las gentes, llegó tu cólera, y el tiempo de que sean juzgados los muertos, y de dar el galardón a tus siervos, los profetas, y a los santos y a los que temen tu nombre, y a los pequeños y a los grandes, y de arruinar a los que arruinaron la tierra. Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo; porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche. Antífona 3: Bendecid a Dios y proclamad ante todos los vivientes los beneficios que os ha hecho. LECTURA BREVE: (Ap 8, 3-4) Vino un ángel con un incensario de oro, y se puso junto al altar. Le entregaron muchos perfumes, para que aromatizara las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro situado delante del trono. Y por manos del ángel subió a la presencia de Dios el humo de los perfumes, junto con las oraciones de los santos. RESPONSORIO BREVE: V. A sus ángeles, Dios ha dado órdenes. R. A sus ángeles, Dios ha dado órdenes. V. Para que te guarden en tus caminos. R. Dios ha dado órdenes. V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. R. A sus ángeles, Dios ha dado órdenes. Antífona Magnificat: Sus ángeles están viendo siempre el rostro de mi Padre celestial. MAGNIFICAT: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el todo poderoso ha hecho obras grandes en mí, su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padresen favor de Abrahán y su descendencia para siempre. Antífona Magnificat: Sus ángeles están viendo siempre el rostro de mi Padre celestial. Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron, y no amaron tanto su vida que temieran la muerte. Por esto, estad alegres, cielos, y los que moráis en sus tiendas. 4 de 5 PRECES Pidamos al Señor que, como los ángeles, poderosos ejecutores de sus órdenes, seamos siempre prontos a la voz de su palabra. Implorémosle, diciendo: Con los ángeles, cantamos el himno de tu gloria. Oh Dios, que has constituido a los ángeles mensajeros de tus maravillas, haz que, con su ayuda, también nosotros comuniquemos a los hombres tus proezas, Señor Altísimo, a quien los ángeles proclaman santo sin cesar,

5 haz que la Iglesia resuene para ti la alabanza perenne. Tú que a tus ángeles has dado órdenes para que guarden a tus siervos en sus caminos, haz que todos los que viajan vuelvan con paz y alegría a sus hogares. Tú que mandaste a tus ángeles anunciar la paz a los hombres haz que sugieran siempre a los gobernantes y a sus pueblos proyectos de paz. Cuando envíes a tus ángeles a reunir a tus elegidos de los cuatro vientos, haz que todos tus hijos sena contados entre los elegidos. Se pueden añadir algunas intenciones libres. PADRE NUESTRO ORACIÓN: Oh Dios, que en tu providencia amorosa te has dignado enviar para nuestra custodia a tus santos ángeles, concédenos, atento a nuestras súplicas, vernos siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. 5 de 5

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