TESTAMENTO EL ARCÁNGEL


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1 FERNANDO DIEZ DE MEDINA FERNANDO DIEZ DE MEDINA FERNANDO DIEZ DE MEDINA TESTAMENTO Ensayo EL ARCÁNGEL Escrito el año 1986 Primera edición electrónica 2007 * * * Editor Rolando Diez de Medina Rolando Diez de Medina La Paz - Bolivia EDITOR Rolando Diez de Medina 2007 Escribe para un tiempo sin tiempo. Para quienes creen en el poder del pensamiento y en el esplendor de la imaginación. Nada al gusto en boga, todo libre y articulado internamente. Como acudan las ideas como relampagueen las imágenes. Al cabo el escritor es el diosecillo y el pequeño demonio de su turbulento transcurrir. Averígualo. EL ARCÁNGEL I Hermanos somos todos, los que me seguisteis con amor y comprensión, los que me negasteis con agravio y con silencio. Y en la fraternidad de la escritura se nivelan diferencias. Los poseídos por noble ambición colmarán su destino. Los malos serán olvidados. Y he aquí: el buscador, el soñador, el portalira del misterio y de las revelaciones hablará para vosotros. Recoged su palabra de Verdad, de belleza, verídica y fantástica a un tiempo mismo porque de realidades y de sueños se tejen nuestras vidas. No ceséis de interrogar a lo visible ni dejéis de meditar en el sentido oculto de las cosas. Porque todo nos fué dado para ser esclarecido todo. Pensar, sentir, expresar: las tres líneas del triángulo viviente. Acoged con bondad las últimas ideas y las finales imágenes del caminante que se sumergió en la comarca natal, en la interpretación de la esfinge patria y se proyectó por los suelos del mundo. El hombre pertenece a su contorno humano y natural. No reneguéis de mí como no olvido de vosotros. No os hablaré todavía de la familia vínculo sagrado pero si diré de los amigos que me ayudaron con su bondad y simpatía, de los adversarios que impusieron su consigna de envidia, y hasta de los indiferentes que daban espalda a mi andadura. Para todos vosotros mi canto de gratitud porque todos tuvisteis influencia en el ascenso y en las caídas del Soñador. No siempre la luz iluminó mi camino; también las sombras templaron mi carácter. Agradezco pues a la grey circundante la carga de amor y de lucha que me fué impuesta. 1

2 Porque está escrito: del hacer de muchos brota la personalidad señera y la victoria individual trabaja para todos. Vosotros los generosos y estimuladores, gracias. "Vosotros los negadores y agresivos, gracias también. Y a la multitud grisácea de los indiferentes vaya asimismo palabra de reconocimiento porque tratando de ganar su atención redoblé mi arquitectura verbal. De verdad: todos en conjunto, queriéndolo o no trabajasteis para mí y yo os devuelvo interés compartido de inquietudes. No fuí despreciador ni orgulloso. Entremezclé mi vida con las vuestras. Pero recorrí el camino interior solitario porque toda hechura armoniosa brota del aislamiento y del silencio. Os pertenezco, me pertenecéis. Individuo y colectividad fraternizan en esfuerzo solidario. Nadie es solamente para sí. Y la escritura, transfiguración poética de la realidad, construye para el tiempo y para la grey humana. Hermanados o separados, de verdad laboramos en conjunto: hechura de uno reflejo de los muchos. Y a la inversa. La cordillera se eslabona de montañas. Patria de las desventuras nos fué asignada; por ello mismo: haceos dignos de lucha y sacrificio. Más no exijáis todo al Jefe de Hombres. Lo queréis honesto, intrépido, dinámico, apto en prevenir y organizar; enérgico en el mando, justiciero por la conducta. Y vosotros que le daréis? Vuestra fe, corazones ardientes, voluntades diamantinas. Ahuyentad la demagogia y la anarquía, Endureceos en el trabajo, amad la disciplina y la responsabilidad. Que cada cual sea centinela en el quehacer de la muchedumbre. Destino de fatigas y sacrificio os fué señalado. Responded a la esfinge del pasado inmediato y turbulento con la aspiración al ordenado discurrir. Levantaos de la inercia y la violencia! Concertad fuerzas y entusiasmos. Si al Cristo debéis las excelencias del alma, que la música viril de Beethoven y el genio creador de Bolívar guíen vuestros pasos. Necesitáis los grandes modelos de la historia. Que la tierra y los mitos indios se conjuncionen con el ímpetu mestizo y la claridad transeuropea. Jugo de razas, saberes confluyentes. Las montañas son lecciones vivas de osadía y poderío. Los valles cantan. Bosques y llanuras incitan a la acción. Inmensa herencia natural os fué otorgada: qué esperáis para disfrutarla? El divisionismo, el genio pendenciero corroen; desorden y holganza retrasan la marcha de los pueblos. Salid de los antiguos moldes, edificad las nuevas ciudades valerosas del orden y el esfuerzo de conjunto. Rehuid a los falsos apóstoles de la redención social, que no es fruto retórico sino vocación interior de perfeccionamiento en comunidad. Alzad la mirada al horizonte, cuanto más lejos, mejor. Y responded al desafío del Destino sin vacilar. Hombre, multitudes: la Nación es hechura de sus hijos. No pretendo oficiar de profeta ni de conductor. Ejercí transitoriamente el don de mando y sé lo difícil, doloroso que es manejar conciencias. Los que aspiráis a comandar preparad largamente vuestro magisterio. El pueblo vive ansioso de estar bien dirigido. A las masas perplejas, a los líderes vacilantes infundidles fe y confianza. Porque uno es siempre el abridor de caminos, una la brújula que orienta y desafía. Alentad al varón recto y capaz, desechad al codicioso y al ignaro. De vuestra elección depende el presente llevadero. Luego la conducta de cada cual redimirá a la grey desconcertada. Trabajad sin esperar recompensa: la carga del que guía conduce a las estrellas. Dad libre vuelo a la imaginación. Manejad con rienda corta la voluntad porque sólo cuando el pensar vertiginoso se transmuta en acciones controladas se puede hablar de victoria razonada. Y no temáis a frustración ni a pacientes esperas: todo camino tiene su término. Que el alma busque a las almas, se multipliquen los encuentros: Salid de la soledad y el abandono; el artista creador transcurrirá solo pero el ciudadano se integrará a su comunidad social. Explorad el territorio, poblad las fronteras, cread una conciencia geográfica, fundid los núcleos étnicos en un solo tipo racial y nacional. Y después de compactar lo propio alzaos a la unidad continental y proyectaos al ritmo universal. Porque hijos de la tierra somos pero también criaturas del mundo. Y la andadura cósmica se interna hacia adentro y se desplaza a las lejanías. Una sea vuestra consigna: vencer de la dificultad y del peligro. El hombre se hace entre hombres. Buscad compañía, sumaos a toda obra noble. Patria y altas empresas se fortalecen en el entendimiento y el esfuerzo de conjunto: uno con todos. Pero reservad la intimidad del artista: la faena creadora surge más nítida de la soledad y del silencio. 2

3 Hermanos os digo: aunque alejado estuve siempre junto a vosotros. Me interesé por todo quehacer humano. Tendí la mano a muchos. Mi palabra no fué humilde ni orgullosa: sincera simplemente. Apoyaré toda construcción generosa aunque algunos me nieguen el derecho de intervenir en la erección de la Torre de los Entusiasmos. Os fué asignado tiempo de aflicciones y quebrantos. Honrad la condición humana: a mayor dificultad más entereza. Y que el espíritu de paz y de unión del Señor descienda sobre vosotros los dispersos y turbulentos de la gran heredad desgarrada desde adentro. Surja el hombre nuevo de la convergencia de razas y costumbres. Todos para todos. Y en coros de salud y rectitud asomen las generaciones que aun no han sido. II La primera y la última palabra que debe ocupar la mente del hombre; y su corazón: Dios. Pero qué es Dios, quien es Dios, cómo definirlo y comprenderlo si escapa a los anillos del tiempo y del espacio? Preguntas sin respuesta. Nadie lo supo ni lo sabrá jamás. Suprema inteligencia está por encima de las inteligencias. Todopoderoso lo nombráis intuyendo su majestad inmarcesible. Toda criatura de razón se inclina ante ÉL aunque desconoce su esencia y su presencia. Poder invisible, el que todo lo puede, el que lo concibe y regula todo. Crea el universo, los seres, las cosas, los sucesos y sin embargo os deja el don de elección entre la luz y las tinieblas. Inmensidad sin límites dirá el matemático. Hoguera sin presencia responderá el místico. Abismo de sin igual hondura para el teólogo. Suma de lo que es y de lo que no es en el sentir senequiano. Lejanía y proximidad indescriptibles afirma el poeta. Forjador de todo lo invisible dirá el panteísta. Un Dios personal para cada cual arguye el creyente. Pura energía, fuerza atómica alegará el sabio. Inmóvil motor primero para el pensador de Estagira. Animador de las ideas que ordenan la materia para Platón. Castigador, perdonador, salvador concierta las estrellas y desconcierta a las almas. Invisible, inabarcable, infinitamente grande no puede ser imaginado por la mínima criatura humana. Está más allá de todas las leyes físicas y químicas. Excelso organizador de las formas funge también del impulso que las mueve. Está adentro, en vuestros corazones y también en el escenario exterior que proclama su esplendor. La oración os acerca a su misterio. La vida le obedece, la muerte revelará el enigma. Si lo amáis seréis amados; si lo olvidáis seréis olvidados. El mundo es vasto, diverso. Los pueblos distintos, variables. Apelan al Único bajo diferentes nombres ignorando que siempre el mismo. Hay también las deidades menores o secundarias: son los dioses de las mitologías, las representaciones simbólicas de la fuerza, de la suerte, de la fortuna, del cambio de lo adverso en favorable. Debéis denominarlos dioscecillos pues sólo alcanzan a emanaciones del Poder Divino. Para el cristiano por tres venas maestras circula la sangre divina Dios, el Supremo Creador imponderable, indescriptible, no concebible. Jesucristo puente que acerca a la criatura con la Divinidad. El Señor, ese dios personal que creemos tener a nuestro lado. Música de músicas cuanto más la escucháis más os profundiza pero menos la entendéis. Arcano de arcanos concede o niega, exalta o deprime; solo ÉL conoce sus caminos. Uno y diverso se multiplica en nombres y 3

4 representaciones innumerables. Es presente y devenir a un tiempo mismo. La cifra incógnita que mente alguna puede develar. Desde la más remota antigüedad hasta el ateo moderno todos sabéis o presentís que una inteligencia lo organiza y lo rige todo. Religiones, historias, estéticas os conducen al juego de las deidades desconocidas; pero ÉL permanece siempre escondido, hacedor indimensionable, no previsible. "Tocad y se os abrirá tiene dicho pedir y recibiréis". Es verdad mas nadie sabe por qué en veces la puerta no se abre ni el don solicitado llega. Es que en su cándida esperanza los hombres no han comprendido todavía que todos dependemos de ÉL y no EL de nosotros. Suele enviarnos ángeles y arcángeles que cumplen su voluntad; sólo que no los vemos. No neguéis, no blasfeméis, no os apartéis del buen camino. Bien sé que hay cosas difíciles si no imposibles de entender. Por qué esa Suprema Bondad permite que las criaturas se devoren unas a otras para poder subsistir; por qué guerras y catástrofes naturales; por qué unos transcurren en dichoso acontecer y otros no pueden salir de un sino adverso; por qué buenos oprimidos y malos sin sanción? Cielo, purgatorio, infierno son representaciones simbólicas de esa pluralidad de estados o destinos que más que a los cuerpos atañe a las almas. Habrá la eternidad, sobrevendrá la Nada después de la Muerte? Y la Muerte será el fin definitivo como piensan los biólogos o una nueva forma de vida como explicaba Eurípides? El Señor nos manda creer en lo eterno, la mente vacila y duda. Lucifer, el ángel más hermoso y poderoso quiso igualarse en poder a Dios. Cayó y fué expulsado del Cielo y se convirtió en el gran réprobo. Así nació Satán, fuente de todo mal, el Tentador que pervierte los corazones y enardece los sentidos. Por qué Dios permitió que apareciera el contra-tipo de la virtud? No indaguéis demasiado, hermanos míos, no indaguéis demasiado... La grande interrogación nos acosa: somos libres, somos criaturas manejadas desde el principio al fin por el Poder Divino? Porque aun no está esclarecido aunque los teólogos se esfuercen en definirlo si verdaderamente existe el libre albedrío o si somos únicamente designios de arriba. Sí: la oración puede mucho, conforta, eleva, redime. Mas no creáis que orar es obtenerlo todo. Unas veces otorga, otras calla, se evade. Aceptadla en su doble disposición benéfica o negativa. Bueno es orar mas sin abandonarse a los dones celestes porque también el transcurrir terrestre exige entrega y cumplimiento. Dios, el primero y el último misterio sin respuesta enclavó en el corazón de los hombres la búsqueda sin fin. Creed, amad, daos a los otros, confiad en ÉL mas no pretendáis ingresar en la morada desconocida en que habita. Porque el Supremo Hacedor crea, orienta, premia, castiga, dirige los destinos mas nadie vió su rostro ni siquiera el varón de la zarza ardiente. La imagen antropomórfica del Padre Eterno fué una ilusión de los antiguos y de los artistas. Hoy no podemos admitir que EL sea una representación colosal de su criatura ni menos se que descomponga en infinitos guardianes para cada uno de los seres que fueron, son y serán. Las cantatas de Bach, los coros de Monteverdi nos pueden suscitar imágenes pequeñísimas, lejanísimas de lo que podría ser la gloria del Señor. Los místicos creen que es posible que la criatura se una a su creador; pero cómo lo ínfimo habría de confundirse con lo infinito? Y aun la palabra bíblica nos sume en confusión: "Dios creó al hombre a su imagen y semejanza." Cómo lo minúsculo podría aproximarse a lo máximo radiante? Si revisáis las doctrinas, exégesis e interpretaciones que se han elaborado sobre el Ser Divino, omnipotente y regidor del Universo comprenderéis que cuanto más cree conocer el hombre acerca de su Creador, con mayor fuerza se desvía y se extravía: ni su esencia ni sus significaciones pueden ser absorbidas por la diminuta razón humana. Admitid, hermanos, que la Suprema Inteligencia escapa a la comprensión de las últimas verdades nunca halladas por los siervos del Señor. El gran arcano de Dios es inexplicable. Prosternaos ante EL que es a un tiempo mismo la infranqueable oscuridad y la luz esplendorosa que fustiga las conciencias. Los soberbios serán ofuscados, los humildes habrán pan de virtud. El Arcángel y Luzbel custodian las veredas que conducen a las verdades más altas. Pensad que si la estrella no puede dar razón del firmamento menos alcanza el hombre a explicar la creación. Buscad, meditad, interrogad al Gran Misterio: 4

5 acicateará vuestras mentes, dará vuelo libre a las imaginaciones pero jamás entrareis al recinto de lo Desconocido. Dichosos los que aun sin conocerlo creen en ÉL: viven en la esperanza, les aguarda un fin de salvación. Desventurados los ateos que sólo fían de la materialidad del mundo y tiemblan ante la Nada que según ellos los espera. Y a los incrédulos digo con palabra de verdad: no conoceréis el rayo de oro del amor eterno, ni seréis aliviados de tristeza y de pesar, porque el descreído se desintegra inexorablemente. No aguardéis que todo os sea concedido. Aceptad con alegría los dones recibidos, soportad con mansedumbre lo que os fuere negado. Porque hay un Dios de justicia y otro de expiación. Y todos ignoran como alumbrará el sol matinal. Dios es el lenguaje sin palabras. El vacío lleno. La plenitud que nadie alcanza. Verdaderamente: el Desconocido. El Vaticano es la voz de la Iglesia; la iglesia el espíritu de Dios. No os moféis de ritos y ceremonias, conducen de la circunferencia al centro. Ni practiquéis bondad esperando futuras recompensas porque ella es buena en sí misma. Y aunque suene a vulgaridad repetitiva más vale ser bueno que incurrir en maldad. Buscad verdades en el Aquitense y en el varón de Hipona, mas no olvidéis a Teilhard de Chardin el visionario. Buscando, buscando si no se llega a la meta anhelada al menos se esclarece el camino. Y dónde está EL finalmente: arriba, abajo, afuera, adentro, celando las almas, templando las voluntades? Y el universo que nos ofusca y el mundo que nos contiene son manifestaciones de su gloria. Y uno y trino es el enigma que se desdobla en las Personas Sagradas. Qué es Dios, qué no es Dios? Materia y espíritu le pertenecen. Inventor y anulador de los números. Se evade al análisis y a la síntesis. Indefinible, incomprensible. Confiad en EL mas no le atribuyáis todo, vosotros también tenéis que hacer vuestra parte. Misterio de misterios, lo indescifrable. El Cristo y Phosphorus emanan de su morada inaccesible. Asimismo lo eterno y lo fugaz. Da sentido a la Nada. Lo ilumina Todo. Creó el amor y el espanto. Aproxima las criaturas a lo trascendente. Es un fuego consumidor y revivificador simultáneamente. Es la majestad de la música, es la hondura del silencio. Como adivinaba el hombre de Tarso: reside en una luz a la cual nadie podría llegar. Es el que escoge y también el que desvía. Júbilo y dolor. Fraternidad moral y soledad creadora. El Más Allá y el Más Aquí en íntima consonancia. La dispersión del mundo, la concentración del alma. El itinerario hacia las supremas dignidades. Es bondad, es caridad y también desasosiego, incertidumbre. La rosa inextinguible. Forma de formas y sin embargo el encanto de lo que no tiene forma. Y cerraré estas reflexiones evocando la intuición del místico que debe haceros meditar: Dios, el Mysterium Tremendum. III Aquel que quiera mandar que aprenda la primera regla: responder por ese mando. Imperios, reinos, repúblicas, países hubieron como estrellas. Incontables fueron asimismo los Conductores mas entre éstos pocos los eficaces muchos los desvariados. Porque sucede que el mando es también responsabilidad y no todos saben responder por la altísima misión de conducir. El verdadero Jefe de Hombres guía con firmeza y sabiduría las dos condiciones esenciales del que conduce a la grey. Saber decir no, saber decir si pero mantenerse en la decisión tomada, no vacilar, no retroceder porque toda acción será previamente meditada. Evitar demoras y vacíos en el proceder. No dejar que estallen los conflictos ni dilatar las soluciones; anticiparse a ellos, salirles al encuentro. Gobernar es prevenir. Vosotros los que aspiráis a conducir aprended el valor de la palabra rapidez. La dinámica moderna impone un pensar veloz y un hacer pronto y despierto. Cómo seguir las huellas de Asoka en el pasado, de Lyautey en el presente? Primero hacer amar, luego hacerse temer mas no por la crueldad del mando sino por el poder de comprensión y la severidad al organizar hombres y costumbres. Como sea el gobernante serán sus ministros, como sean sus ministros serán sus inmediatos colaboradores, como ande la 5

6 administración pública se deslizará la vida civil. El ejemplo tiene que venir de arriba. Y en estos tiempos de disolución y corrupción debéis luchar contra la desidia y la inmoralidad. Hubieron grandes reinos, felices repúblicas regidos por mandatarios sabios y capaces. Fueron más la excepción que la regla pero su ejemplo sobrevive: saber mandar, saber organizar, saber hacerse obedecer. Porque Jefe es aquel que posee el carisma personal mas asimismo la aptitud de anticiparse a los acontecimientos. Comandar es, en parte, vocación interior, en parte el flujo de la experiencia diaria: saber aprovecharlos. Y no envidiéis al que tiene el poder en sus manos, pues su carga es mayor que su poder. La visión aguda, la intuición relampagueante, pero sobre todo la facultad de decisión: he aquí los tres dones del Conductor. Quién manejó más diestramente al pueblo el soberano hindú o el mallku aimára? No todos pueden ser Pericles ni Bolívar pero todo jefe de verdad puede labrar su propia grandeza. Hubo un general de aviación que aprendió por si mismo las artes del mando y la ciencia de hacerse amar y respetar por el pueblo. Porque amor, respeto y confianza son las condiciones irrenunciables para seguir al que guía. Y manejar mentes rebeldes es más difícil que conducir rebaños ariscos. Saber escuchar: una de las virtudes iniciales del que conduce. Primero conocer las opiniones de sus íntimos; luego conocidas y sopesadas ellas tomar la decisión final con su propio criterio. Reunirá pues el Jefe la serena previsión con el mando más enérgico. Valeroso si, temerario no, porque no es lícito jugar con el destino de los demás. Rehuir por igual crueldad y debilidad, buscar un término medio entre el tolerante y el inflexible. La unión del coraje con la sagacidad es casi siempre vencedora. No loar solamente a los vencedores; existen también perdedores dignos de admiración. Vosotros que buscáis un conductor no ir a encontrarlo a la distancia. Mirad en torno: si hay uno que reúne determinadas cualidades pero le faltan otras, ayudadlo con vuestra fe y vuestros conocimientos a completar el aprendizaje del buen piloto. Porque el auténtico conductor no brota de la nada ni es sólo por si mismo mas surge del entusiasmo que lo rodea. Ya no es el tiempo de las fortalezas, ahora la artillería, bombas y cohetes todo lo destruyen. En la guerra o en la vida civil aprended el arte de la maniobra incesante: estratagema, sorpresa, rapidez. El cerebro de quien encabeza debe ser diez veces más rápido que los de sus acólitos. Si queréis mandar con eficacia no confiar en nadie, manejar hombres solamente, vigiladlos, hacedles, rendir a cada cual según sus aptitudes. Saber escogerlos para el puesto adecuado gran aptitud del buen guiador. Porque si está en el lugar justo cada uno rendirá mejor. Rodearse como el Sol de sus planetas: he aquí la ciencia oculta del regidor de conciencias. Aprended a ser pacientes cuando la acción no exige inmediatez. Muchas veces la estrategia calculada y el avance cauteloso dan sus frutos. Pero en los grandes trances subid y caed sobre vuestra presa como el halcón: en vuelo fulminante. En esta era de la velocidad el más pronto es el victorioso. Pero qué sabéis en verdad de la alta responsabilidad del mando? Quien llegó a la cúspide se debe a los demás. El mundo tuvo millones de mandones, algunos centenares de grandes conductores. Porque escrito estuvo: para pocos el acierto en la sabiduría del pensar y en la valentía de la acción. Si el de arriba es malo, volteadlo. Si es bueno otorgadle vuestra confianza y vuestro esfuerzo. Porque si vosotros, pueblo, sabéis elegir, el Jefe de Hombres sabrá responder. Buscad caracteres fuertes y magnánimos, inflexibles en el cumplimiento del deber, tolerantes y comprensivos con la, desdicha: ajena. Porque el Buen Juez administra justicia sin vacilaciones: estudia, medita, decide. Y como al árbol le pedís que suba vertical al Conductor le demandareis tensión de horizontalidad: por todos, para todos, sin mácula de error ni de punición. IV No es difícil ser ameno, interesante, atractivo. Todo aquel que conoce las técnicas elementales de la escritura puede serlo, llegar al best-seller, hacerse rico y afamado con sólo entrar a la vorágine del gusto en boga. Entrar al submundo del narcotráfico, por ejemplo, con su secuela de crímenes, horrores y delitos está al alcance de cualquiera. Se conocen sus 6

7 entretelones, sus capos, sus intermediarios, loa funcionarios corrompidos que descubren una fábrica de cocaína y dejan funcionar veinte. Intrigas, traiciones, delaciones, venganzas, orgías de amor entremezcladas con odios y venganzas. La circulación monstruosa del dinero mal habido. Los personajes pervertidos y pintorescos que se mueven por millares o millones dentro del círculo repulsivo que manejan las mafias delincuentes. Si: un experimentado que conozca las leyes de lo trágico y del suspenso podría sacudir al mundo con la verdadera historia del narcotráfico aun no escrita. Pero hay alma para describir tales atrocidades? Podéis contar "la historia del secuestro del millonario con las alternativas de suspenso que el caso requiere. O el infierno de un amor prohibido mezclando el sexo con la violencia. O la aventura del buscador de tesoros que logra su objetivo. O narrar el crimen político intrincado que nadie ha descrito todavía. O el drama familiar que angustiaría a los corazones sensibles. O el levantamiento y derrumbe de una gran fortuna. También podríais contar el extraño caso del hombre que tenía tres personalidades. Tal vez la historia del fantasma que actuaba sin presencia. El relato del hombre humillado que de pronto adquiere el poder y se venga uno por uno de sus opresores. O una novela populista de las que andan de moda, llena de palabrotas, sadismo, escándalo y procalalia. O un tema de ciencia-ficción donde todo estaría inventado para gusto de los televidentes. O una narración que situaríais cien mil años atrás en un imperio abolido. Indistintamente la crónica de un perverso que escapa a todo castigo o de un ser noble perseguido por: destino adverso. Todo esto y mucho más temas y personajes son inagotables serían bien acogidos si los situáis en una atmósfera de fuego, de locura, donde hasta el idioma funge de malabarista y desatinado. El que escribe es un mago: lo puede todo. Si sabe auscultar los gustos de los lectores puede ganar fama y dinero sin mayores dificultades. También la diplomacia literaria de los contactos y elogios mutuos rinde buenos dividendos. Pero no es eso lo que deseo para vosotros, hermanos del pensamiento que se desgarra por sí mismo, criaturas de la dificultad y del hallazgo, artífices del idioma, creadores de mundos ideales no contaminados por la suciedad ambiente. Por qué un capítulo de Conrad, de Nerval o de Thomas Wolfe seduce con mejor brillo que una novela de Zola, de Sartre o de Vargas Llosa? Es que aquellos son lapidarios que tallan y pulen amorosamente sus gemas, en tanto estos actúan como jornaleros que acumulan precipitadamente sus ladrillos. No trabajéis pues para el vulgo; envilece. Producid para el artista que concede valor y sentido a todo lo que toca. Y no olvidéis que el templo griego, la catedral gótica o el monumento aimára se erigieron piedra por piedra, fatiga sobre fatiga, ansiedad por ansiedad. Primero buscar y amar el tema a elegir. Luego enfrentar los personajes en una trama movida. Finalmente dar al relato ese aire de misterio y maravilla que circunda cosas y hechos del mundo. No pretendáis lo exótico, sino lo verdadero sea real o imaginario. Originalidad? Nadie la logra íntegramente. Todos nos apoyamos en todos y la experiencia ajena bien puede servir de plinto a la propia edificación. Qué difícil y qué sencillo saber contar una historia! Un libro es como un templo: imaginarlo, proyectarlo, ajustarlo en sus dimensiones y detalles antes de iniciarlo. Pero hay constructores que los levantan sin regla y sin escuadra, haciéndose por si mismos conforme elevan sus muros. No los desdeñéis: son los elegidos. La inspiración, soberana caprichosa llega, se aleja, retorna, vuelve a partir: es la libélula cuyos vuelos son complicados de seguir. La técnica expresiva estilo dicen otros es la otra maga que se entrega después de largas andaduras. No os desalentéis: la madurez pensante y estilística arriban después de dilatado navegar. Anímica y estéticamente el mejor navegante es aquel que afrontó vendavales y tormentas aun a riesgo de zozobrar. Buscad siempre los modeles más altos del tiempo clásico no y de la era moderna aun sabiendo que no los alcanzareis. Porque hay un heroísmo de lo impasible y aspirar a lo excelso debe ser la meta del artista. Qué importan las envidias, los ataques, los vacíos malintencionados? El que hace su camino avanza inalterable: ni los seduzcan halagos ni lo acobarden censuras. Porque escribir más que una ciencia o un arte es una forma de misticismo recatado. Y sed fieles al mandato interior. No os dejéis imponer por las premuras de la hora presente ni escuchéis a las sirenas de la extravagancia. Separad prolijamente el oro de la escoria. Novalis y Tamayo lidiaron por la perfección escrita. Y auscultad en lo propio que es la mejor manera de 7

8 alzarse después a lo universal. Porque fué dicho: el amador de lo suyo puede llegar a la comprensión de otros mundos. Lo visto, lo sentido, lo pensado hondamente cavan para el tiempo. Trabajad con la mirada no puesta en las urgencias del reloj sino serena y desprendidamente para que vuestras creaciones respiren autenticidad. Gozosa y penosa la tarea del divulgador de ideas. Nadie alcanza sus éxtasis pero tampoco nadie padece sus zozobras. Porque habitan cielo e infierno habitan su corazón y tan pronto pueden brotar el Ángel como la Bestia. Magna es toda escritura si surge del dolor y la alegría: saber conjugarlos. Y no os desvíen del buen camino las promesas placenteras del éxito de librería ni la astucia de los falsos críticos que silencian lo bueno y relievan lo insignificante para arrastraros a la mediocridad. Amenidad, profundidad. Tan necesarios son Julio Verne y Conan Doyle como Thomas Mann y Marcel Proust. Y no busquéis el mensaje y el sentido de la vida sólo en los libros porque es en movimiento de relación entre hombres, cosas, pasiones, sucesos donde se labra la tarea humana. La literatura expresa la vida y la vida hace la literatura. Buscad todas las aristas del polígono: son igualmente bellas y nobles si pasáis con dedos ágiles por ellas. No tratéis de imitar a los grandes ni a los pequeños maestros. Cada cual forjará por si mismo y gradualmente su propio estilo aunque indeliberadamente sea influído por las buenas lecturas. Y meditadlo muchas veces: la literatura no es un juego. Es un sacerdocio. V Los problemas insolubles son tantos y tan inexplicables. Deberían ser soslayados pero los escrutáis sin cesar atraído por su oscuridad y su misterio. Pensad por ejemplo en lo que ocurre en los fondos oceánicos habitados por seres voraces y crueles. La naturaleza es autofágica, se devora a si misma. Cada segundo en los abismos subácueos nacen millones y millones de seres; cada segundo también perecen y son devorados millones y millones de seres. Por qué? Para qué? Aunque en distintas proporciones esto sucede en todos los órdenes zoológicos: el animal vivo se come al animal vivo Análogamente el hombre mata a los hombres y aunque haya superado el canibalismo destruye con ferocidad poblaciones enteras siendo víctima de guerras, revoluciones, enfermedades, accidentes o catástrofes producidas por las fuerzas de la naturaleza. El ser vivo dotado de inteligencia o sólo guiado por los instintos aparece, en cierto modo, tan efímero como el pétalo de una rosa. Y este ser frágil, precario, puede considerarse rey de la creación? Desde la más remota antigüedad sabios y taumaturgos creen que el mundo terrestre fué organizado, destruído y reconstruído muchas veces. Hay quienes piensan que la fisión nuclear fué lograda en distintas ocasiones causando la ruina de las civilizaciones que la produjeron. Hoy podemos preguntarnos: para qué se fabrican las armas? Lógicamente para ser usadas, tarde o temprano. Entonces resulta previsible esperar que la carrera del armamentismo atómico terminará con el mundo supertécnico que lo genera. La guerra, termonuclear está en la puerta. Tampoco se explica por qué la era superindustrial y consumística ha producido los horrores del terrorismo, las drogas, la corrupción, la violencia. Derramar la sangre humana para muchos ya no es delito. Vivimos entre el temor y el peligro. El hombre ávido de sensaciones, de poder, de codicia no vacila en caer en maldad, crueldad, y criminalidad con tal de lograr sus fines. Se diría que nunca la ley del Cristo fué más amenazada por las fuerzas ocultas del satanismo que destrozan las conciencias. Se afirma que de criaturas humanas mueren por el hambre cada año no es monstruoso? El poder creativo del hombre, su ciencia, su técnica, sus riquezas materiales nada o muy poco pueden hacer para remediar este flagelo. Pero cada día se utilizan ingentes recursos para financiar la carrera de los armamentos. No es absurdo? 8

9 Pero no os dejéis invadir por pensamientos pesimistas. El mundo contendrá cada día más población y mayores problemas. Es el efecto multiplicador de los avances científicos. El civilizado que se aproxima al año 2000 no puede controlar las fuerzas que ha desatado su propia capacidad inventiva. Qué hay detrás de las estrellas? Qué bulle más allá de la imaginación? Qué hilo mágico cose la sucesión de nacimiento, niñez, juventud, madurez, decrepitud y muerte? Pensad en la trágica lamentación del poeta: no saber a dónde vamos ni de dónde venimos. Entre la aterradora infinitud del cosmos sideral y la tremenda complejidad de los microcosmos orgánicos corre como un viento de locura que la mente no puede evitar. La terribilidad del mundo terrestre, sus seres y fenómenos hablan de una vorágine insaciable que todo lo devora pero también de un todo articulado por fuerzas y ligámenes invisibles, que escapan a la comprensión del cerebro humano. Conviene meditar en lo enigmático del mundo y la inexorabilidad del destino de sus seres pero no dejarse envolver ni consumirse en reflexiones insolubles. Si queréis ser más felices preguntad menos. Porque en ciertos casos la inteligencia debe detenerse frente al hermetismo de la naturaleza. VI Es bueno remontarse a las lejanías del pasado. Bueno asimismo imaginar las sorpresas del futuro. Y reflexionar sobre la trágica época en que nos ha tocado vivir, sus miserias, sus peligros, los signos terribles de zozobra y confusión que amenazan al hombre que se aproxima al año Conviene esforzarse por despejar las nieblas de incertidumbre que nos oprimen. Pero no se ha de subsistir en lo negativo. Salid oscurece os digo del cerco de pesadumbres que oscurece el día. Vivid la perennidad del instante. Todo tiene sentido, todo es interesante, todo digno de atención. Que jamás os abandonen la curiosidad de la mente, los entusiasmos del corazón, las energías de la voluntad. Porque apesar de sus errores y sus sombras, aunque dolor y desengaños nos visiten pasajeramente, la vida es hermosa, incitante, digna de ser vivida. Lo maravilloso está en todas partes. Dejad que el Ángel victorioso se imponga sobre la Bestia atemorizada. Palabras sencillas y eternas: la oración, la familia, la patria, la amistad, las letras y las artes, la música, la escritura. Están, todavía la casa, el jardín, la decoración siempre vivaz de las flores, el aroma de los pinos, el trino de los pájaros. Y para los elegidos el hallazgo de la Bien Amada que transfigura el doble misterio de la vida y de la muerte. La visión exterior y el vislumbre interno abren mundos de contemplación y de reflexión para la persona. Arcanos incomprensibles y gozosos: la inteligencia, la sensibilidad, el poder inventivo, el don de expresión creadora, la entrega a un ideal, la capacidad de ayuda a los vuestros y a los demás. Luchad contra el abuso de los poderosos, tended la mano al débil y al necesitado. Olvidad las injurias. Como aconseja el poeta: "captar el alma del momento, vivir lo eterno en lo fugaz." A los himnos de pesadumbre sucedan los cánticos de alegría. Porque nadie tiene el derecho de sumergirse en negritud cuando todos los días el Sol nos devuelve a la confianza y a la esperanza. Y a los pesimistas y pesarosos que acongojan con sus cuitas enseñadles que la constante actividad es la mejor manera de batirse contra la adversidad y contra el miedo. Porque está dicho: el mundo es de los valerosos y los esforzados, no de quienes se rinden a la tristeza y a la inacción. Buscad siempre el vértice en que se unen generosidad y animación. Sea la rebeldía por causa noble y el espíritu de solidaridad humana guíe vuestros pasos. Porque dar, darse es el más bello destino. Que la historia de vuestra Nación es penosa, cruel, sanguinaria, surcada de hechos ominosos y figuras siniestras? Luchad por redimirla de tantas desventuras. Dad un sentido resurrector a lo doloroso y adverso. Porque la escuela de la hombría se nutre de riesgos y pesares, vence de las sombras, apunta hacia la luz. 9

10 Ni lloros ni lamentos. Una canción florezca en toda herida. La risa estridente del niño y la sonrisa suave del filósofo alternan en el desfile de las horas. Creedme hermanos: la dicha llega de afuera pero es nacimiento interior. No sois constructores de mundos mas sí modeladores del presente. Y a todo varón de verdad corresponde ser guía de esperanzas en medio del tumulto y la desesperación. Cuán hermosa la milicia del espíritu cuando falla el bienestar del cuerpo! Esa estrella misteriosa que rasga el terciopelo negro de la noche alberga un mensaje de optimismo. Lo mismo el sol que dora las cumbres y beatifica todo amanecer. Porque está escrito: si sabéis contemplar la naturaleza y absorber sus lecciones inmortales seréis ungidos sembradores de claridad. Hubo un rey que todo lo realizaba para acrecentar su poderío; y otro que se entregaba íntegramente a la búsqueda de la verdad; y un tercero que se desvivía por el bienestar de sus súbditos; y un cuarto habitado por la molicie y los placeres. Porque el conductor es la materia de los destinos y nadie puede evitar las fluctuaciones en la conducción de pueblos. Todo varía. Y es de varones prudentes adaptarse a la realidad circundante aunque los sobrepase el heroico que resiste y se rebela. No importa que padezcáis como padecen todos los desgarramientos del mundo. Buscad en cada ser, en toda cosa, la arista de luz que rescata de los filos oscuros del vivir. Pensad que hacer algo útil o beneficioso para los demás es la mejor recompensa. Porque venimos a honrar la estirpe humana, a juntar mentes y corazones aunque en la intimidad creadora predomine la soledad del individuo. Y es que el trabajo de uno se ennoblece si va dirigido al esfuerzo del conjunto. Levantad vuestras casas ladrillo por ladrillo, teja sobre teja; y las otras las moradas del espíritu trazádlas anchas, venturosas, capaces de rescataras de toda duda y aflicción. Y en verdad os digo: en todo reside la maravilla si sabéis escrutar detrás de la fina línea de las formas. Regocijaos cristianos: la vida se santifica en el pensamiento y en la acción! Así como la naturaleza nos dimidia entre la vigilia y el sueño, alternad vuestras horas entre la actividad y el reposo. Dadle al cuerpo ocupación y variedad; al alma inquietud y percusión del misterio. Porque búsqueda y sosiego edifican el templo del saber. Y a los elegidos fueron confiadas las más arduas tareas y el desgaste mayor. Si el hermoso navío avanza con las luces encendidas aleluya! Si su singladura se cumple en medio del silencio y de la sombra aleluya también! Porque la criatura es dueña de su circunstancia y debe adecuarse a las mudanzas de la naturaleza. Y extraed la lección secreta que brota de la montaña eterna y de la rosa efímera porque ambas se signan mensajeras de virtud. No paséis fugaces y volanderos sobre las cosas: profundizadlas, porque cada cual guarda su mensaje y su secreto. Y descifrar es el destino del hombre sin olvidar que existen lo irrevelable y lo escondido. Gozad la belleza del instante; no volverá. Antena prodigiosa el cerebro capta los rumores del cosmos y la música íntima de los seres inmóviles. Comunicaos con todo y con todos pues al acrecentarse los ligámenes se expande la capacidad de comprensión. Y el que piensa y lo pensado son las dos alas para el vuelo metafísico. Cada día, toda noche una plegaria de reconocimiento al Señor que nos concedió poder de búsqueda y expresión. Y al dolorido sentir o al templado júbilo oponed serena expectación. Porque llanto y risa, temor y alegría escoltan nuestros sueños. Y nadie sabe el término de su tránsito porque camino y caminante son tiempo sin tiempos. No os aflijáis, es el tiempo crepuscular que a todos nos tiene que llegar. VII Estáis tristes, desalentados. La serpiente de la fatiga enlaza sus anillos. De pronto se abre la puerta del solitario y aparece el visitante prodigioso, ese franciscano de apariencia humilde y labio sapiente cuya conversación descubre nuevos tesoros en el flujo de los minutos. Al conjuro de 10

11 su voz fervorosa, de su verbo encendido, asistís a un nacimiento del mundo. En pocas palabras os entrega imágenes de perfiles ardientes. Transforma el desanimo en fervor hacia el Señor, hacia la Vida, hacia la Bondad y la Belleza. Os dirá que el cristiano es hijo de la luz, que ahuyentéis las sombras. Que el regalo de una sonrisa fué otorgado a todos. Que el retrato de la Bien Amada ausente hace pensar que también los ángeles tienen rostros. Y vertirá frases de aliento revelaciones inesperadas que darán nuevo sentido al mundo, sus seres y sus cosas. También es probable que después de algunos años se os presente la niña-artista convertida en espléndida mujer. Es muy bella. Su mirada trasciende pureza, castidad. Habla de música, de pianistas, de literatura. Su sonrisa es un amanecer radiante. Por la edad podría ser vuestra nieta pero vosotros la contemplareis como un hada brotada de los cuentos de Grimm. Y ella también os dará la frescura de su encanto juvenil evocando el primer encuentro con la Muy Amada. Precisamente porque se producen pocas veces esas dos visitas y otras similares os devolverán al júbilo interior. Entonces comprenderéis que el don de comunicación, la amistad desinteresada, la palabra que acerca las almas son dones que bajan del Cielo. Y no os prodiguéis en el trato con ignaros y mal inclinados, mas buscad alivio con espíritus delicados libres de malicia. Dad y recibiréis. Acoged al peregrino que llamó a vuestra puerta. Porque está dicho: a conocernos y comprendernos venimos y nada más grato que el coloquio entre corazones afines. Y agradeced al Señor por las visitas inesperadas que renuevan la alegría de vivir y compartir. Seguid interrogando a la ciencia, al arte, a la cultura, al misterio mas no olvidéis que nada supera al don de amor, de comunicación, de entendimiento entre las almas. Y aguardad con ansia esas llegadas infrecuentes, ricas de novedad y de sentido, que os conducirán al mundo reconciliado de la generosidad y la desconfianza. Captad los mensajes del Destino; no se prodigan. Miradlo bien: en el ocaso hay luces de amanecer. Pensad que las personas y las cosas inanimadas poseen don de participación; hay que salir a su encuentro si ellas no vienen a buscarnos. Porque es en el mundo de relación donde se intensifica el juego dinámico de las explicaciones. Y quien sabe escuchar será también comprendido. Cada día trae su mensaje. Cada hora su experiencia. Cada minuto su sorpresa si sabéis captar las saetas del instante. Porque todo tiende al diálogo, quiere ser entendido. Y el que puede acoger al visitante se enriquece de novedad y de sentido. Los hallazgos no bajan de arriba, brotan de la interior incitación. Provocadlos. Y la palabra y la escritura son los vehículos cordiales para aproximar inteligencias. Porque en realidad somos buscadores de invención: cada cosa, suceso cualquier nos transmutan en reedificadores de verdad. Y creedme: el sol es siempre nuevo, la sensibilidad joven siempre si tenéis el instinto de la búsqueda y la pasión de comprender. Me habéis preguntado: VIII Quien eres tu que pretendes comprender la marcha del mundo y dirigir nuestra conducta? Os respondo: No soy profeta, taumaturgo, ni siquiera educador. Solo uno que abre caminos. Hay tres clases de escritura: una simplista y amena que distrae; otra que emana utilidad y enseñanza; y una tercera que debe ser leída dos veces y meditada tres. Me inscribo en esta última. Pocos me escuchan, menos me caza comprenden. Y es que no voy a la caza de discípulos sino al regocijo de la palabra que halla en si misma su razón de ser y su sentido. Desdeño el aplauso de las multitudes, me basta ser leído y despertar resonancia en los corazones. Y en vosotros confío, los que tenéis destino de búsqueda y afán de creación. No busquéis la línea de menor resistencia; al contrario: perseguid lo complejo y lo difícil, aquello que por su propia densidad se vela de una inicial oscuridad antes de descubrir los rayos de 11

12 su interior claridad. Suma sabiduría la que destilan La Biblia, La Divina Comedia, los Dramas Shakespirianos. Pero si anheláis tocar profundidad en el mar de la literatura moderna leed dos veces la Odisea de Katzanzaki, La Ciudadela de Saint-Exupéry, el Doctor Faustus de Thomas Mann. Lenguaje cifrado y simbólico a la vez el que todo lo guarda y sólo se entrega al buceador empecinado. Huid de los modelos fáciles, del mal gusto en boga, de la amenidad y la vulgaridad que hoy se disfrazan de populismo y de acrobacias del idioma. Porque todos tienen acceso a la escritura pero a pocos fué donado leer en las estrellas. Y escapad a las seducciones del televisor que sólo en pequeñas dosis es saludable. Ese demonio de nuestro tiempo que todo lo entrega concluso eludiendo el esfuerzo y la inventiva del hombre. Porque vertirlo todo en torbellino de imágenes fatiga al ojo y pervierte el alma. Distraer? Si, debéis distraeros mas sólo en ocasiones espaciadas, porque el varón juicioso no requiere como el niño que se le explique el mundo sino que lo penetra y descubre su sentido por propia decisión. Igual cosa os diré del cine, la radiofusión, revistas y tiras cómicas que se deben gustar con mesura reservando mayores espacios de tiempo a la lectura, el estudio, la meditación, la música, las artes, los goces del paisaje y el trato humano con los nuestros y los otros. Las computadoras son útiles mas no deben abolir las facultades creadoras del cerebro. Desprendidos de los tentáculos de la civilización mecánica que todo lo entrega concluído. Porque no nos fueron dadas inteligencia y sensibilidad para que sentados en una butaca veamos el desfile vertiginoso de mundo y sus maravillas, sino que ellas deben ser buscadas por personal decisión, filtradas a través de la conciencia individual, explicadas y disfrutadas en el activo juego mental que crea por sí solo sus necesidades y sus hallazgos. La máquina habría de sustituir al hombre? De ninguna manera! Puede ensanchar sus conocimientos, ampliar sudominio sobre la materia, dotarlo de elementos aprehensores de la realidad sideral y ultra-atómica. Pero jamás alcanzará la facultad hipersensible del espíritu, el don de mudanza, de invención y de perpetua creación que nutre las almas. No hay ni puede haber máquina del tiempo que nos conduzca a épocas remotísimas; sólo la imaginación humana puede conducirnos a los imperios abolidos. Análogamente no es el artificio mecánico el que puede construir el futuro, sino la mente individual el instrumento capaz de anticipar posibilidades del futuro. Aprovechad todas las ventajas que la civilización os brinda, mas no abdiquéis nunca del excelso poder de pensar y obrar por si mismos que os ha sido otorgado. Invento alguno por prodigioso que aparente no debe evadirse del control humano. El peligro de la guerra termonuclear podría ser aventado si los hombres no estuvieran dominados por el demonio del maquinismo y el ansia desapoderada de ambición y supremacía política y económica. Habéis, forjado la más temible arma de destrucción que el planeta ha conocido. Si no tenéis el coraje para controlarla habréis cavado la sepultura del mundo atómico. Y hacedlo todo por vosotros mismos. Cada cual con su necesidad, su menester, su deseo. No encomendéis a otros lo que vosotros mismos podéis hacer. Porque ese ejercicio de la propia realización es el que confiere dignidad a vuestro paso por el mundo. Profundizad con el propio esfuerzo. Encontrar el camino por si mismo y recorrerlo sin ayuda ajena es el más alto destino. Y no fiéis de los artificios mecánicos ni de la cooperación vecina porque a la voluntad individual están reservadas las mayores sorpresas. Y no temáis que la soledad acreciente el coro de las inquietudes; os son dadas para el rescate de las cosas. Porque todo pide ser rescatado de la prisión de los limites visuales y es en el vértice empinado donde se anudan búsqueda y acción. Que obreros somos de la constante indagación y pilotos de un incansable navegar. Constructores del templo sois: levantadlo osado y magnifico. IX Ni la más atrevida imaginación pudo llegar donde han llegado los físicos actuales. Sostienen ellos que la Nada no es Nada ni existe el vacío absoluto; éste es mas bien un "plenum". Que más allá de los átomos y moléculas existe otro mundo formado por partículas 12

13 pequeñísimas, activísimo y bullente, de movimiento incesante. El espacio vacío añaden está habitado por partículas y antipartículas que espontáneamente se crean y aniquilan dentro de la más violenta física. La Nada es un apocalíptico campo de batalla, un océano hirviente de todo género de partículas. Esto significa que junto al mundo visible y concreto de la materia existe otro mundo invisible y dinámico del espacio poblado que no conoce descanso. Existen pues mundos en otras dimensiones que recién vamos descubriendo? Y cómo soportar la idea de ese nuevo universo espacial si ya cargamos con el pensamiento aterrador de la vertiginosa inmensidad sideral? Vosotros los que os aproximáis al Tercer Milenio tenéis conciencia de lo que significa este crecer desmesurado de nuestros conocimientos acerca del infinito universo y sus enigmas? Cuanto más grande se piensa el hombre por su poder inventivo y descubridor más pequeño deviene en relación a la multiplicada extensión de su saber. Os pediré pues a los creyentes humildad y reverencia al escrutar los misterios que nos habitan y nos rodean, reconociendo la grandeza insondable del Creador; y a los no creyentes que se inclinen ante las fuerzas ocultas que construyen, destruyen y reedifican universos. Verdad que la suma ciencia y el hondo saber sólo llegan a una minoría de gentes pensantes, pero esa minoría constituye la sal de la especia humana. Pensad por qué designio misterioso ha sido donada a la más ínfima y frágil de las criaturas la capacidad de elevarse a los mayores arcanos siempre en tensión ascendente. Presentía el poeta andino la paradoja del mayor saber que conduce a la reducción del tamaño físico del ser vivo, cuando estampó el dístico inmortal: "alma que sabe más pues nada sabe."? A vosotros digo con acento fraternal: sed orgullosos de la condición humana y al propio tiempo temerosos por la fragilidad de vuestro saber y vuestro poder. Porque no somos la medida de todas las cosas ni el supremo interrogador que saca de sí mismo sus respuestas, sino persecutores de lo incógnito que nos empequeñece engrandeciéndonos. Por qué el hombre finito y transitorio tuvo que ser el auscultador del infinito y eterno universo? Llenad cumplidamente vuestros deberes de hombre, de hogar, de ciudadano, de trabajo, de estudio, de recreación; y sólo espaciadamente escrutad en los grandes temas del enigma cósmico que cuanta más se analiza con mayor fuerza empavorece la razón humana. Porque cada día aprendemos que la misteriosa realidad excede a la más poderosa fantasía. Y no fuimos construídos para perdernos en la inmensidad y variedad de la materia, sino para asentarnos firmemente en el globo terrestre y en las virtudes del espíritu. El hombre es infinitesimal en relación a la grandeza sideral y a la complejidad del universo intra-atómico. No acaba de comprender tan desmesuradas vastedades. Dejad pues a físicos, matemáticos y astrónomos explorar la inmensidad cósmica y adentrarse en el interior de la materia. Revertid sobre vosotros mismos: guarda mayores y más profundos enigmas la autodidaxia del alma. Pensad en ella. X Si: existe la Escala de Jacob. Pero la vieron pocos y por ella subieron menos. Los grandes infortunados, los místicos, los soñadores alucinados, y también los esforzados dominadores de la materia. Uno entre millones. El hombre-masa, el vulgar, el mediocre, el envidioso jamás contemplaron sus áureos escalones fulgurantes ni el tránsito aéreo de los serafines de alas diamantinas. Porque ese eslabón mágico que une el cielo con la tierra vedado está a la roma comprensión del vulgo, y a la corta acción del perezoso y del indiferente. Fabulosa visión exterior que se fragua desde adentro. La habéis soñado muchas veces en sueños es sencillamente maravillosa pero cuando se abre como una rosa de fuego en la vigilia pensante traspasa los límites de lo sublime. Quien subió por ella ya no conocerá los descensos repentinos del desencanto. 13

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